En la vida hay que dejar huellas no cicatrices, esta sería la situación perfecta pero a la vez imposible.

La situación ideal sería no dejar ninguna cicatriz a nada ni a nadie con nuestros actos pero nuestra base como seres humanos es la imperfección, razón por la cual no podemos evitar crear alguna cicatriz aunque sea creada sin intención de hacerlo.

Intentemos besar las cicatrices que nos han dejado y hemos dejado, el amor es la mejor cura para nuestras cicatrices.

En nuestra existencia intentemos dejar huellas de buenos actos realizados con cariño y evitemos dejar cicatrices a otros con actos que causan dolor y que cuestan ser curados.